Obispos de Honduras en Roma: visita ad limina y audiencia con el Papa
Foto: INFOWeather1, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
Esta semana la Iglesia de Honduras tiene el corazón puesto en Roma. Los obispos de la Conferencia Episcopal de Honduras realizan su visita ad limina al Vaticano, un encuentro que se repite cada cinco años y cuyo momento central llegará este viernes 9 de octubre, cuando el Papa León XIV los reciba en audiencia privada en el Palacio Apostólico. La visita ad limina de los obispos de Honduras llega además marcada por el luto: monseñor Teodoro Gómez Rivera, obispo de Choluteca y vicepresidente del episcopado, falleció el 28 de septiembre en Madrid cuando viajaba precisamente hacia Roma para participar en ella.
Para cada católico hondureño, esta visita no es un trámite lejano entre obispos y oficinas del Vaticano. Es la Iglesia de nuestro país presentándose ante el sucesor de Pedro con todo lo que somos: nuestras parroquias, nuestros jóvenes, nuestras familias, nuestras heridas y nuestra esperanza.
Qué es la visita ad limina de los obispos
La expresión latina completa es ad limina apostolorum, que significa “a los umbrales de los apóstoles”. Se refiere a los sepulcros de San Pedro y San Pablo, que se veneran en Roma: el de Pedro bajo el altar mayor de la Basílica de San Pedro y el de Pablo en la Basílica de San Pablo Extramuros.
El Código de Derecho Canónico establece que cada obispo diocesano presente al Papa, cada cinco años, un informe sobre la situación de su diócesis, y que en ese mismo tiempo peregrine a Roma para venerar las tumbas de los apóstoles y encontrarse con el Santo Padre. Por eso la visita tiene dos caras que no se separan: una es de oración y comunión, la otra es de rendición de cuentas y diálogo pastoral.
No es una costumbre moderna. Desde los primeros siglos, los pastores de las distintas Iglesias viajaban a Roma para confirmar su unidad con el obispo de Roma. Hoy esa misma práctica sigue expresando algo muy sencillo y muy profundo: la Iglesia de Honduras no camina sola, forma parte de una sola familia extendida por todo el mundo, unida alrededor de Pedro.
La agenda de los obispos hondureños en Roma
La delegación del episcopado hondureño comenzó sus actividades en Roma el 2 de octubre con una jornada de trabajo en la Domus Romana Sacerdotalis, seguida de un encuentro con sacerdotes hondureños que estudian en Italia. También compartieron con un grupo de compatriotas que viven en Roma, en la parroquia de Fátima, un gesto que recuerda que la Iglesia acompaña a los migrantes dondequiera que estén.
Entre el 6 y el 8 de octubre, los obispos se reúnen con los distintos dicasterios de la Curia Romana, que son los organismos que ayudan al Papa en el gobierno de la Iglesia universal. Allí presentan el informe sobre la situación pastoral, social, económica y espiritual de las diócesis hondureñas durante los últimos cinco años y conversan sobre los principales desafíos que enfrenta la Iglesia en el país.
La visita incluye también las celebraciones eucarísticas en las grandes basílicas romanas y la profesión de fe ante las tumbas de los apóstoles, que es el corazón espiritual de todo el viaje. La estancia de la delegación se extiende hasta el 10 de octubre.
El encuentro con el Papa León XIV
El punto más alto de la visita será la audiencia privada con el Papa León XIV, programada para el viernes 9 de octubre. Es un momento de diálogo directo entre el Santo Padre y los pastores de Honduras, en el que los obispos le comparten de primera mano la realidad del país y escuchan sus orientaciones.
La última visita ad limina de los obispos de Honduras tuvo lugar en septiembre de 2017, cuando fueron recibidos por el Papa Francisco en un diálogo familiar y sin discurso formal. Han pasado nueve años desde entonces, y en ese tiempo Honduras y su Iglesia han vivido mucho: la pandemia, tormentas que golpearon con fuerza al país, la migración de tantos hermanos, y también la creación de una nueva provincia eclesiástica con la elevación de San Pedro Sula a arquidiócesis en 2023.
Este encuentro tiene un valor especial porque será el primero del episcopado hondureño con León XIV, un Papa que conoce de cerca la realidad latinoamericana después de largos años de servicio misionero en Perú. Muchos fieles esperan que el Santo Padre aliente a nuestros pastores en los temas que más duelen en Honduras: la violencia, la pobreza, la migración y el cuidado de los jóvenes.
Una visita marcada por el duelo de monseñor Teodoro Gómez
La alegría de este viaje quedó ensombrecida desde el principio. Monseñor Teodoro Gómez Rivera, obispo de Choluteca, falleció de manera repentina el 28 de septiembre en el aeropuerto de Madrid, durante la escala de su viaje hacia Roma. Tenía 63 años.
Monseñor Teodoro fue el primer obispo hondureño en guiar la Diócesis de Choluteca desde su creación en 1964. Además de vicepresidente de la Conferencia Episcopal, era presidente de Cáritas Honduras y administrador apostólico de la Diócesis de Danlí. Su vida estuvo profundamente unida al sur del país y a la opción por los más pobres, como recordamos en Lourdes Medios en el artículo Monseñor Teodoro Gómez, fruto de una Iglesia misionera en Honduras.
Sus hermanos obispos llegaron a Roma llevando su memoria. Él había preparado este viaje con ilusión, y su ausencia hace que la visita tenga un tono de ofrenda: los pastores hondureños presentarán ante la tumba de Pedro no solo los informes de sus diócesis, sino también la vida entregada de un hermano que murió en camino. Como dice la fe de la Iglesia, para quien muere en Cristo la vida no termina, se transforma, y monseñor Teodoro llegó a una meta más alta que Roma.
Qué significa esta visita para la Iglesia en Honduras
A veces pensamos que lo que ocurre en el Vaticano queda muy lejos de nuestra parroquia. Pero la visita ad limina toca directamente nuestra vida de fe por varias razones.
Es un signo de unidad. Cuando los obispos de Honduras se arrodillan ante la tumba de Pedro y se sientan a dialogar con el Papa, toda la Iglesia hondureña se une a ellos. Nuestra fe no es una opinión privada ni una iniciativa local: es la fe de los apóstoles, recibida y custodiada en comunión con el sucesor de Pedro.
Es un momento de examen y de verdad. El informe que presentan los obispos recoge lo bueno y lo que falta: la vitalidad de las parroquias, el trabajo de los catequistas, la presencia de Cáritas, pero también la falta de sacerdotes en algunas zonas, las dificultades económicas y los desafíos sociales que vive el pueblo. Mirar la realidad con honestidad es el primer paso para renovar la misión.
Es una fuente de impulso misionero. Los obispos regresan de Roma con orientaciones concretas y con el ánimo renovado. Lo que el Papa les diga se convertirá, poco a poco, en prioridades pastorales que llegarán a las diócesis, a las parroquias y a cada comunidad.
Nuestra Iglesia de San Pedro Sula, presente en Roma
Para quienes formamos la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes en Choloma, esta visita tiene un rostro cercano. Nuestra parroquia pertenece a la Arquidiócesis de San Pedro Sula, guiada por monseñor Michael Lenihan, y forma parte de la Iglesia hondureña que en estos días se presenta ante el Papa.
Los desafíos que los obispos llevan a Roma son los mismos que vivimos aquí: familias que se separan por la migración, jóvenes que buscan oportunidades y sentido, comunidades que trabajan con pocos recursos pero con mucha fe. En el informe de cada diócesis va también, de algún modo, la vida de nuestros grupos pastorales, de nuestros catequistas y de cada familia que llena la iglesia los domingos.
Cómo acompañar la visita ad limina desde la parroquia
No hace falta estar en Roma para participar de este momento de gracia. Desde nuestra comunidad podemos unirnos de varias formas:
- Rezar por el Papa y por nuestros obispos. Un misterio del Rosario en familia, ofrecido por ellos durante esta semana, es una forma sencilla y poderosa de acompañarlos.
- Encomendar el alma de monseñor Teodoro Gómez. Podemos ofrecer una Misa o una oración por su eterno descanso y por el consuelo de la Diócesis de Choluteca.
- Ofrecer la Misa del viernes 9 de octubre por el encuentro entre el Papa León XIV y los obispos hondureños, pidiendo que el Espíritu Santo ilumine sus conversaciones.
- Estar atentos a las orientaciones. Cuando los obispos regresen, compartirán lo vivido en Roma. Escuchar y acoger sus mensajes es parte de vivir en comunión con la Iglesia.
Una oración breve para estos días puede ser: Señor Jesús, que confiaste a Pedro el cuidado de tu Iglesia, bendice al Papa León XIV y a los obispos de Honduras reunidos en Roma. Que vuelvan a nuestra tierra con el corazón lleno de tu Espíritu, para guiarnos en la fe, la esperanza y la caridad. Recibe en tu Reino a monseñor Teodoro y consuela a su pueblo. Amén.
Una Iglesia que camina unida
La visita ad limina nos recuerda que la Iglesia es una familia grande, con raíces que llegan hasta los apóstoles y ramas que alcanzan cada rincón de Honduras. Nuestros obispos están en Roma por nosotros, llevando nuestra historia, nuestras luchas y nuestra fe al corazón de la Iglesia.
Este viernes, cuando el Papa León XIV reciba a los pastores hondureños, Choloma también estará presente en esa sala. Acompañémoslos con la oración, con gratitud por su servicio y con la confianza de que Dios sigue guiando a su pueblo. Y que Nuestra Señora de Lourdes, Madre de la Iglesia, interceda por Honduras y por quienes la pastorean.
Fuente: ACI Prensa, Suyapa Medios, Vatican News, Televisión Nacional de Honduras, Código de Derecho Canónico (cánones 399 y 400).

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