El Papa León XIV en la UNESCO: verdad, paz y diálogo entre los pueblos
Foto: Christopher Lancaster from Toronto, Canada, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons
El Papa León XIV visitó la sede de la UNESCO en París el 25 de septiembre, en el primer día de su viaje apostólico a Francia. Era la primera vez en 46 años que un Papa hablaba en la organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura: el anterior fue san Juan Pablo II, el 2 de junio de 1980. En su discurso en la UNESCO, el Papa León XIV habló de la verdad, de la paz, de los jóvenes, de la educación y de la inteligencia artificial ante representantes de todo el mundo.
Te contamos qué es la UNESCO, qué dijo el Papa y qué tiene que ver su mensaje con la vida de nuestras familias.
Qué es la UNESCO y qué relación tiene con la Iglesia
La UNESCO es la agencia de las Naciones Unidas dedicada a la educación, la ciencia y la cultura. Nació en noviembre de 1945, cuando el mundo salía de la Segunda Guerra Mundial, con una convicción que está escrita al comienzo de su constitución: como las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben construirse las defensas de la paz. Entre otras tareas, promueve la alfabetización, protege el patrimonio cultural de la humanidad y apoya la cooperación científica.
La Santa Sede sigue de cerca su trabajo desde hace décadas, como observador permanente. La Iglesia comparte con la UNESCO el interés por la educación y la cultura: durante siglos, las escuelas, universidades y bibliotecas nacidas de la Iglesia fueron un camino de promoción humana para millones de personas, también en América Latina.
Una visita histórica
El Papa llegó a la UNESCO por invitación de su director general, Khaled El-Enany, después de haberse reunido por la mañana con el presidente Emmanuel Macron y con las autoridades francesas en el Palacio del Elíseo. Ante los embajadores y el personal de la organización, el Santo Padre presentó la UNESCO como un lugar donde la humanidad piensa sobre sí misma, sobre su historia y sobre su futuro, y animó a no perder la confianza en el trabajo conjunto de las naciones.
La visita se sumó a las otras etapas del viaje: el domingo 27 el Papa presidió en Lourdes una Misa con 150.000 fieles, y el lunes 28 cerró su visita en Metz con un llamado a Europa a volver a sus raíces cristianas y a acoger a los migrantes.
La verdad, base de la libertad y de la paz
El primer gran tema del discurso fue la verdad. El Papa explicó que sin verdad no hay verdadera libertad ni respeto a la dignidad humana, y que cuando se pierde la verdad las palabras quedan al servicio de la violencia y de la arbitrariedad del poder. La libertad, dijo, es hermosa cuando se orienta al bien y a la verdad.
Por eso pidió a los responsables internacionales recuperar la confianza en el diálogo entre las naciones, el llamado multilateralismo: creer que las diferencias no son una amenaza y que un diálogo sincero produce más bien común que la defensa aislada de los propios intereses. En un tiempo en que muchos organismos internacionales pierden fuerza y cada país tiende a encerrarse en sí mismo, el Papa defendió el valor de sentarse a hablar.
“La más terrible de las obras humanas”
El Papa denunció la guerra como la más terrible de las obras humanas, en la que incluso la ciencia se pervierte y se pone al servicio de la destrucción. Frente a ella propuso una imagen tomada de la Biblia: la diferencia entre Babel y Pentecostés.
En Babel los hombres buscaron una unidad impuesta, con un solo proyecto y una sola voz, y terminaron divididos y sin entenderse (Gn 11,1-9). En Pentecostés, en cambio, el Espíritu Santo hizo que cada pueblo escuchara el mensaje de los apóstoles en su propia lengua (Hch 2,1-11): una unidad que no borra las diferencias, sino que las armoniza. Ese, explicó el Papa, es el modelo para la convivencia entre las culturas: ni uniformidad forzada ni fragmentación, sino comunión en la diversidad.
Jóvenes y educación: “ser” más, no solo “tener” más
Una parte importante del discurso estuvo dedicada a los jóvenes. El Papa advirtió que son especialmente vulnerables en la era digital y pidió protegerlos de toda forma de explotación, un peligro que hoy entra en las casas a través de las pantallas.
Sobre la educación, recordó que su finalidad es ayudar a la persona a “ser” más, y no solo a “tener” más. Es una idea que san Juan Pablo II ya había expresado en esa misma sede en 1980, cuando explicó que la educación consiste en que el hombre llegue a ser cada vez más humano. Para el Papa León XIV, una buena educación no se limita a preparar para un empleo: ayuda a responder las preguntas sobre el sentido de la vida, porque el sentido es para la mente lo que el oxígeno para el cuerpo.
La inteligencia artificial y sus límites
Sobre la inteligencia artificial, el Papa reconoció su capacidad para procesar enormes cantidades de datos, pero señaló su límite: no puede responder las preguntas más hondas del ser humano sobre quién es y para qué vive. Una máquina puede ordenar información, pero no puede amar, ni perdonar, ni dar sentido a una vida.
Es el mismo mensaje de su primera encíclica, Magnifica Humanitas, publicada en mayo de 2026. En ella el Papa afirma que la inteligencia artificial no es moralmente neutra, pide que los gobiernos la regulen, que se proteja a los menores y que las decisiones importantes, sobre todo las que tienen que ver con la vida humana y el uso de armas, las tomen siempre las personas y no las máquinas.
Cultura, creación y religiones
El Papa presentó la cultura como un “cultivo”: el cuidado de la humanidad y del planeta, que son inseparables. Habló así de la ecología integral, en la que el respeto por la naturaleza va unido al respeto por la dignidad de cada persona, y recordó que hay una sola Tierra y una naturaleza humana común a todos los pueblos.
Finalmente, defendió el aporte de las religiones al diálogo mundial. Las grandes tradiciones religiosas, dijo, ofrecen una mirada necesaria e insustituible para dar sentido a la existencia humana, y deben estar presentes en la conversación sobre el futuro de la humanidad, no relegadas a la vida privada.
Preguntas frecuentes sobre la visita del Papa a la UNESCO
¿Cuántos Papas han hablado en la UNESCO?
Antes de León XIV, solo san Juan Pablo II, en 1980. Su discurso de entonces sobre la cultura y la dignidad del hombre es considerado uno de los grandes textos de su pontificado.
¿Por qué el Papa habla ante organismos internacionales?
La Santa Sede participa en la vida internacional para defender la dignidad humana, la paz y la libertad religiosa. El Papa no va a hacer política partidaria, sino a ofrecer la mirada del Evangelio sobre los grandes problemas de la humanidad.
¿Dónde se puede leer el discurso completo?
El texto oficial en español está publicado en la página de la Santa Sede, vatican.va, en la sección de discursos del Papa León XIV de septiembre de 2026.
San Juan Pablo II en la UNESCO: el antecedente de 1980
El discurso de León XIV dialoga con el que pronunció san Juan Pablo II en la misma sede, el 2 de junio de 1980. El Papa polaco, que había vivido la ocupación nazi y el régimen comunista, defendió entonces que la cultura es el modo propio de existir del ser humano y que una nación vive por su cultura, aun cuando pierde su independencia política. Pidió también poner la dignidad de la persona por encima de cualquier poder económico o ideológico, y advirtió sobre el peligro de que la ciencia se pusiera al servicio de la destrucción.
Cuarenta y seis años después, su sucesor retomó esas mismas preocupaciones con los desafíos de hoy: las guerras que no terminan, la pérdida de confianza entre las naciones y una tecnología que avanza más rápido que la reflexión sobre su uso. Es una muestra de la continuidad de la enseñanza de la Iglesia: los temas cambian de forma, pero la defensa de la persona sigue en el centro.
Qué pueden hacer escuelas, catequistas y padres
El mensaje del Papa ofrece ideas concretas para quienes educan. En la escuela y en la catequesis se puede enseñar a los niños a distinguir una noticia verdadera de una falsa, a usar internet con prudencia y a preguntarse por el sentido de lo que aprenden. En casa, los padres pueden acordar horarios sin pantallas, conversar sobre lo que sus hijos ven en redes sociales y mostrar con el ejemplo que la verdad se dice siempre, aunque cueste.
Qué nos dice a nosotros este discurso
Aunque fue pronunciado ante diplomáticos, el mensaje del Papa en la UNESCO toca la vida diaria de cualquier familia hondureña:
- Buscar la verdad, y no compartir en redes sociales noticias falsas o rumores que dañan a otros.
- Acompañar a los jóvenes en el mundo digital, conociendo qué ven y con quién hablan en internet.
- Valorar la educación como camino para ser mejores personas, no solo para ganar más.
- Usar la tecnología con sabiduría, sin dejar que las pantallas reemplacen la conversación en familia.
- Construir la paz en casa y en el barrio, con diálogo en lugar de violencia.
Como en Pentecostés, la paz no nace de pensar todos igual, sino de escucharnos y respetarnos. Esa es la tarea que el Papa León XIV confió al mundo desde París.
Fuente: Santa Sede (discurso del Papa León XIV en la sede de la UNESCO, París, 25 de septiembre de 2026, en vatican.va; discurso de san Juan Pablo II en la UNESCO, 2 de junio de 1980), Vatican News (presentación de la encíclica Magnifica Humanitas), ACI Prensa y UNESCO.

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